Bicicletas vs Taxímetros
El taxímetro en Barrancabermeja no era una necesidad apremiante, sin embargo, de alguna forma se necesitaba empezar a regular el transporte público en la ciudad, y este aparato electrónico, lo hará a su manera. Si la decisión hubiera estado en mis manos, no comenzaría por ahí, a mi juicio hay problemas de movilidad más grandes en la ciudad, y que por la falta de voluntad no hemos empezado a solucionarlo, todavía estamos a tiempo, no existen aún trancones que paren el trafico por horas como en Bogotá, pero si no le ponemos atención, sucederá, porque las ventas de carros privados están en aumento, y las vías son las mismas.
La idea del taxímetro la apoyo, por el solo hecho que desincentiva el uso del servicio de taxis, y conlleva a que pensemos en alternativas de transportes más económicas, acompañadas de un respeto al medio ambiente. Ante esta posibilidad, la bicicleta es la mejor opción.
Leía una carta en estos días enviada por algunos habitantes de la comuna 7, donde manifestaban su rechazo al implemento del taxímetro, refutando que las nuevas tarifas iban a ocasionar un incremento bastante significativo, al punto que no iban a poder usar el servicio. Considero que esos nuevos valores, van a beneficiar a muchos habitantes, porque utilizar un servicio de taxi todo el tiempo, significa gastar dinero inútilmente, y se contribuye a un aumento de la contaminación de la región.
En muchos países cuando se buscó una solución radical al problema de la movilidad, nunca se llego a pensar que el servicio de taxis fuera la solución. Inclusive en algunos fueron muy ambiciosos, y desecharon desde el principio algún aparato impulsado por fuerza motriz, como en el caso de Holanda, allá optaron enseguida por las bicicletas. En esa línea, porque no empezamos mejor una campaña en la ciudad de respeto al peatón y del uso de la bicicleta, para que este sea la solución a la dependencia a la gasolina. Esas son las cartas que debemos enviar con copia a la personería, procuraduría y a la defensoría del pueblo. Cartas que motiven y presionen a la alcaldía y a las empresas de la ciudad, para que construyan ciclorutas, y que empiecen campañas de respeto en la vías, donde el peatón sea primero, y el que monte en bicicleta, tenga la prioridad en las carreteras.
Con esta columna quiero expresar mi apoyo al taxímetro, porque debemos mirar en serio a las bicicletas como el medio de transporte de todos los Barranqueños…
Nota Adicional: Quiero recomendar el libro Pornotopía, de la filosofa española Beatriz Preciado. En donde se adentra en el mundo de Playboy, en como “ese complejo se convirtió en el primer burdel multimedia de la historia, una Pornotopía instalada en la cultura de los medios” (editorial Anagrama 2010)…